Etiqueta: costos reales de la nube

  • VPS vs Nube Pública: cuando pagar por “todo como servicio” deja de tener sentido

    Introducción

    La comparación entre un VPS tradicional y servicios como AWS EC2 aparece una y otra vez en foros técnicos, comunidades de desarrolladores y conversaciones de negocio. No porque la respuesta sea confusa, sino porque la decisión correcta depende menos de la tecnología y más del contexto real de uso.

    Sobre el papel, la nube pública promete escalabilidad infinita, servicios administrados y una arquitectura moderna. En la práctica, muchos proyectos terminan preguntándose lo mismo meses después:

    ¿por qué la factura es tan difícil de entender —y de controlar?

    Dos modelos, dos filosofías

    Un VPS clásico empaqueta lo esencial. CPU, memoria, almacenamiento y tráfico mensual vienen incluidos en un precio fijo. Sabes cuánto pagas, qué recibes y cuáles son tus límites. Es una lógica simple, casi predecible, pensada para operar sin sorpresas.

    La nube pública, en cambio, descompone todo. Cada recurso se factura por separado: cómputo, disco, snapshots, balanceadores, IPs, tráfico saliente, llamadas a APIs. No es que sea malo —al contrario, es extremadamente flexible—, pero esa flexibilidad tiene un costo operativo y financiero.

    Aquí no compras un servidor: consumes servicios.

    El problema silencioso: el ancho de banda

    Hay un punto donde la diferencia se vuelve evidente, incluso para proyectos pequeños: el tráfico.

    En proveedores de nube pública, el tráfico saliente suele cobrarse por gigabyte. No importa si es una web, una API o descargas legítimas: cada GB cuenta. Cuando un sitio empieza a crecer, ese costo deja de ser anecdótico y se vuelve estructural.

    Un VPS o una nube privada suele incluir 1 o 2 TB mensuales dentro del plan. Ese mismo volumen, en la nube pública, puede convertirse fácilmente en una línea de gasto que supera el costo completo del servidor.

    No es un error de cálculo. Es el modelo de negocio funcionando exactamente como fue diseñado.

    Escalar no siempre significa crecer

    Uno de los argumentos más repetidos a favor de la nube pública es la capacidad de escalar ante picos impredecibles. Y es cierto: si tu tráfico es caótico, estacional o masivo, la nube pública tiene ventajas reales.

    Pero en muchos casos empresariales —webs corporativas, sistemas internos, plataformas B2B, correos, CRMs, intranets— el crecimiento es progresivo, predecible y estable.

    Ahí, pagar por una infraestructura pensada para escenarios extremos suele ser innecesario. No porque la tecnología sea excesiva, sino porque el modelo no está alineado al negocio.

    Complejidad técnica ≠ madurez tecnológica

    Otro punto poco discutido es la carga operativa. Usar servicios en la nube pública no elimina la complejidad, la traslada. Arquitecturas mal diseñadas, servicios sobredimensionados o configuraciones por defecto pueden inflar costos sin aportar valor real.

    En un VPS o nube privada bien administrada, la discusión vuelve a lo esencial:

    ¿qué necesita realmente este sistema para funcionar bien, seguro y estable?

    No todo proyecto necesita microservicios, auto-scaling o facturación por minuto.

    Entonces, ¿cuál conviene?

    La pregunta correcta no es VPS o nube pública, sino:

    • ¿Necesitas escalabilidad extrema o estabilidad predecible?
    • ¿Tu tráfico es explosivo o constante?
    • ¿Prefieres control de costos o elasticidad infinita?
    • ¿Quieres operar infraestructura o consumir servicios fragmentados?

    Para muchos proyectos en Latinoamérica, la respuesta termina estando en un punto intermedio: infraestructura dedicada, costos claros y soporte cercano, sin renunciar a buenas prácticas de nube.

    Reflexión final

    La nube pública no es cara por accidente. Es cara porque está diseñada para resolver problemas complejos a gran escala. El VPS no es limitado por definición. Es limitado solo si se usa sin criterio.

    La verdadera madurez tecnológica no está en adoptar la opción más popular, sino en elegir la que hace sentido técnico, operativo y financiero para tu negocio hoy —y mañana.